MIS QUERIDOS NAVEGANTES DORADOS:

MIS QUERIDOS NAVEGANTES DORADOS:
"MAR ADENTRO" Y SU GRUMETILLO PREDILECTO:

Os desean ...

Que el Niño Jesús os ayude a conducir vuestros pensamientos con sabiduría...

colme vuestros sentimientos de dicha y paz...

y anegue vuestra voluntad de fuerza y coraje para emprender el nuevo año...

¡FELIZ NATIVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2010!



EL BLOG LITERARIO DE MAR SOLANA QUE RECOGE...

EL BLOG LITERARIO DE MAR SOLANA QUE RECOGE...
"MI CUADERNO DE IMPRESIONES, CUENTOS, RELATOS Y OTRAS HISTORIAS..."

domingo 20 de diciembre de 2009

DISCULPAS ...


QUERIDOS NAVEGANTES NAVIDEÑOS ;=):

He recibido algunas peticiones en forma de protesta por "cortar" de cuajo la historia de Simón, es decir, el relato "Blanco" que os prometí publicar por partes como un regalo navideño. Una seguidora (a la que adoro y ella lo sabe) ¡me ha pedido incluso qué se lo envíe por e-mail!
Estas circunstancias me han hecho reflexionar y como os quiero mucho, creo que os debo una explicación.

El viernes publiqué la segunda, y yo pensé que esperada parte de “Blanco": "En las fauces del monstruo”. Recibí algunos amables comentarios que me hicieron ver que la historia estaba gustando. Sin embargo también percibí inquietud por leer la siguiente entrega, lo cual es obvio y debe gratificarme, pues eso es señal de que os apetece seguir leyendo… Por otra parte, también intuí que si no se acercaban más navegantes a leer la historia de Simón era porque quizás quedó muy larga como entrada del blog. Soy consciente, porque a mí también me ocurre, del poco tiempo que tenemos a diario... ¡como para “gastarlo” leyendo mi folletín! ;=).
Temo aburriros y que me pongáis la etiqueta de “petarda number one”. Creo que ese sentimiento responde al miedo e inseguridad que se apodera en algún momento de cualquier escritor novel.
Por eso decidí retirar la segunda parte, que había quedado algo extensa, y dejaros con la primera y única parte de la historia. Así lo publiqué por primera vez al poco tiempo de inaugurar el blog, como un relato breve con final abierto… a la imaginación de los lectores. En aquella ocasión, recibí peticiones e incentivos para continuar con la narración. Y eso es lo que he hecho con “Blanco”, seguir contando la historia de Simón para satisfacer aquellas demandas…

Navegantes, ya sabéis que para mí sois sagrados, sin lectores el escritor no existiría, no tendría sentido su trabajo. Ha sido un buen estímulo recibir dos comentarios y algún correo pidiéndome leer más… Y como no puedo dejar de complacer esos cariñosos ruegos, en breve publicaré “Blanco”, la historia completa, las tres partes, ¡una detrás de otra! Y vosotros os preparáis un buen café como el de Simón, humeante y cargadito de buenas sensaciones, y elegís como leerlo; de un tirón o por partes. Y si no queréis leerlo, pues os queda ese café y por supuesto otras lecturas para disfrutar… Si por alguna buena causa, juntáis todo vuestro coraje para leer la “extensa entrada” y podéis llegar al final de la historia, jeje… me gustaría que fuerais sinceros con Simón y le dijerais si habéis logrado aguantar hasta el final o por el contrario, un enorme bostezo os impelió a prepararos otro café y darle portazo. ¿Me lo diréis? ¡Cuento con ello!

Un montón de abrazos y todo mi cariño para vosotros… ¡Gracias por estar siempre ahí!
Por cierto… ¿os gusta mi belén? Me ayudó el “Oscar” de mi "Cuento de Navidad" a ponerlo ;=))…


lunes 14 de diciembre de 2009

BLANCO

El Blanco es la luz que se difunde, no hay absorción de ningún color, por eso todos los colores se reflejan combinados para formar el blanco. El blanco expresa inocencia, paz, infancia, divinidad, estabilidad absoluta, calma, armonía y pureza…

Simón atizó el fuego del hogar. Se despertó aquella mañana con el presentimiento de que esa Navidad sería muy diferente. Unos dedos temblorosos, vinculados a una mano huesuda y pecosa por los avatares de la edad, cambiaban los troncos de sitio con zozobra. Temblorosos no tanto por su condición senil, sino por la decisión que acababa de tomar. Tras un dilatado tiempo cuajado de silencio, tristeza y soledad, resolvió que iba a telefonear a su compañera de alegrías y desmanes durante trece años. No lo demoraría por más tiempo.
Se preparó un café y se dispuso a degustarlo arrellanado en su sillón orejero predilecto, frente al enorme ventanal de la acogedora salita que daba al este, en su cabaña de Dawson City, en Canadá. Comenzaba a nevar de forma generosa y no quería perderse ni un solo copo, mientras paladeaba aquel delicioso brebaje tostado y cargado de tantas sensaciones pretéritas añoradas. Necesitaba todos sus arrestos y una dosis extra de coraje para cumplir su gesta particular.
Afuera todo estaba blanco, impoluto, inmaculado.
La nieve era una luz en su oscuro invierno, una ventana abierta a la esperanza de un nuevo comienzo… quizás para acometer juntos un final inevitable.
Mientras se llevaba con presteza la taza a los labios, meditaba sobre el blanco, la ausencia de color, al tiempo que observaba como millones de puntitos refulgentes revoloteaban, juguetones, tras el cristal de su ventana. Los tonos níveos ponían luz a la inclemencia, a las alas de los ángeles, a las estrellas. Para Simón representaba, en ese cabal y precioso instante, un claro reflejo de la vida y de las primeras luces del alba. Un lúcido destello del amor incondicional que siempre sintió por ella. Con cada copo se iba perfilando su recién nacida esperanza y la intuición de hacer lo correcto. Y a pesar de que la nieve provocaba frío, incomunicación y aludes, Simón la percibía ahora como un templado albor que irradiaba gran bienestar hacia todos los puntos cardinales de su alma. La Navidad se ponía de su parte y le prestaba la pluma para escribir aquel prólogo en su solitario y yermo camino. Le ofrecía su cálida mantilla de recién nacido para hacer acopio de todo su coraje y realizar aquella llamada que había quedado suspendida en el tiempo, como un interminable y molesto paréntesis durante casi veinticinco años.
Sacó su compacto y diminuto teléfono de su chaqueta. Se detuvo a observarlo por unos instantes y comenzó a deslizar de su carcasa, como si la estuviera desnudando a ella por primera vez, un oculto y reluciente teclado compuesto de algunos símbolos y diez números mágicos que le trasladarían hacia su deseo. Cuando iba a marcar aquellas nueve cifras grabadas a fuego en el atril de su memoria, le asaltaron de nuevo las dudas y un sutil temor: “¿…Y si ese número ya no…? ¿Y si ella?...”
Dio un manotazo en el aire como un gesto para apartar de su ánimo esos pensamientos nada optimistas, debía intentarlo. El tiempo de las preguntas sin respuesta, de los reproches, de los largos e incómodos silencios y de las miradas aviesas, ya había quedado muy atrás. Tecleó los dígitos y se llevó el minúsculo auricular a su oído izquierdo…Esperó… Tras sonar varios tonos que a Simón le parecieron una eternidad y cuando ya se disponía a desconectar aquella meditada y ansiada llamada…
- ¿Adriana?
Al otro lado de la línea y a más de cinco mil kilómetros de distancia, se escuchó una voz trémula y queda; una voz tan ronca por el paso de los años y el tabaco que parecía escaparse, sibilante y con sigilo, de la profundidad de una caverna:
-¡Dios mío!

Villalba, 3 de diciembre de 2008 ... (Revisado y reescrito el 18 de diciembre de 2009...)

viernes 11 de diciembre de 2009

¡¡¡ MÁS BUENAS NOTICIAS !!!! ERASE UNA VEZ ... TRES MICROCUENTOS ...

QUERIDOS NAVEGANTES:

¡Me han seleccionado tres de mis microcuentos para editarlos, junto con otros 147, en un libro de relatos de la editorial Fergutson!

La verdad es que no me he presentado a muchos certámenes literarios, pero éste es el primero en el que me seleccionan como semifinalista y estoy muy contenta.

Una persona que he conocido hace poco pero que ya es muy importante en mi mundo literario, me dijo una vez unas sabias palabras:

“No estar entre los finalistas de un certamen puede parecer un fracaso, pero no es así si tú valoras por encima de todo tus creaciones. Lo importante es seguir intentándolo sin desanimarse, porque lo que nos mueve es la pasión por escribir, no los certámenes en sí. Quedar como finalista o incluso ganar alguno es un buen acicate en nuestra trayectoria… pero aún es más importante no olvidar que escribimos para nuestro goce y disfrute y para el de nuestros lectores, no para ganar concursos. Uno no escribe para participar sino que participa porque escribe…” Ramón Alcaraz García.

He aprendido, con el paso del tiempo y algunas lecciones que la vida ha puesto en mi camino, que da igual ganar, ser finalista, semi o quedar fuera. Que el fracaso no existe, sí los logros, la evolución y las pequeñas conquistas diarias. Y que he atesorado más ganancias que pérdidas en el devenir de mi existencia.

Gano teniendo unos seguidores como todos vosotros, Navegantes, desde que abrí las bodegas de magia, sueños y letras de mi bergantín, hace ya nueve meses. Gano todos los días, al levantarme junto a la persona que más amo en este mundo y porque la vida me regala un día más para seguir moldeando mi mundo de sueños con las letras. Gano cuando soy consciente de que una renuncia a tiempo es preferible a seguir dejando que me engañen y hagan daño.

Y gano porque este barquito ya borró la palabra naufragio de sus anaqueles marinos.
Quiero agradecer desde aquí y enviarle un cálido y gran abrazo a mi profe, Ramón “rey mago”, como le apodé con cariño cuando le conocí, porque es también responsable de este pequeño impulso en mi camino de escritora.
Gracias, mi querido profe y gracias a todos vosotros, Navegantes, por acompañarme en este inconmensurable navegar…

He sabido en una noticia de última hora que habrá más desvaneros en esta publicación.
¡¡Mi más sincera enhorabuena para todos, somos un grupo imparable ... chin chin ...!!



Ahora os dejo con mis tres micro cuentos seleccionados, algunos ya los conocíais:

EL INFARTO
Martina yacía en el piso boca arriba y con los ojos desbocados como si acabara de ser presa de un enorme pánico. Su marido disfrazado de un murciélago gigante intentaba reanimarla, pero poco pudo hacer ya. Martina murió de un infarto a consecuencia de su desconocida y brutal fobia a estos mamíferos voladores de la familia de los vampiros. Tan sólo se trataba de una broma, pero ella nunca lo supo.
Los otros los podéis leer pinchando encima de los títulos:


martes 8 de diciembre de 2009

¡¡¡ UN PEDACITO DE LOTERÍA PARA MIS NAVEGANTES QUERIDOS !!! ...


QUERIDOS NAVEGANTES:

Tres buenas amigas bloggeras muy queridas por mí:

Milagros, del Blog: "Cosas de Milagros";

Esther ("Carrachina"), del Blog: "La cúpula verde"

y Mª Jesús, del Blog: "Hacia los límites del tiempo".

se han acordado de mí y me han ofrecido un pedacito de la lotería que regala la administración Z13 de Zaragoza.
¡Muchísimas gracias a las tres, sois unos Soletes!
El inventor de esta genial idea es Carlos, del Blog: "Alas de Plomo",
desde donde nos explica los pasos que hay que seguir para ser beneficiario.
Hay que elegir al menos CINCO BLOGS para enviarles otro pedacito de esta mágica lotería bloggera; pero los que me conocéis ya sabéis que soy una rebelde para esto de las nosmas bloggeras, por lo tanto, y como uno de mis números de la suerte es el NUEVE, elijo ... a estos cinco buenos amigos bloggeros:

TERLY, del Blog: "Extremeño en cataluña"


EVA-LA-ZARZAMORA, del Blog: "Madreselva Rebelde"




... y a estos otros cuatro:

ANGELO, del Blog: "Siete en familia"


RAMÓN, del Blog: "El desván de la memoria"

FRANCISCO, del Blog: "Poesía, Letras y algo más"



¡ Qué la suerte os acompañe, Navegantes!

domingo 6 de diciembre de 2009

¿POR QUÉ NOS ENFADA Y ENTRISTECE LA NAVIDAD? ...

MIS QUERIDOS NAVEGANTES:
Muchísimas gracias por leer mi Cuento de Navidad: "En el corazón" y por vuestras cariñosas aportaciones y comentarios...
Como dice mi buen amigo SAGC, sin embargo, se percibe un ambiente general de disgusto y tristeza con estas fechas... Es por eso que un Cuento de Navidad puede llegar con más o menos fuerza a nuestro corazón, dependerá mucho de nuestros sentimientos.
Y yo percibo, como dicen tanto Sagc como
mi querido y también buen amigo TERLY en sus comentarios, QUE LAS NAVIDADES, EN GENERAL, NO GUSTAN... He ido al blog de Sagc y os copio a continuación lo que le he dicho a él, porque también quiero compartirlo con vosotros:

"Hola, Sagc:
Me alegro que te haya gustado mi cuento. Las Navidades son una pesada carga para muchas personas porque se ven forzadas a realizar compromisos que con sinceridad y si no fuera Navidad, nunca llevarían a cabo: regalos que no apetece hacer, reuniones familiares aburridas que siempre acaban en discusión, mostrar un espíritu sonriente y festivo casi por obligación...
A mí me pasaba todo eso y más... Siempre he sido una persona muy solitaria y eso de reunirme por narices no me gustaba...
Sin embargo, hace cinco años, pasé una profunda depresión a la que sobreviví, gracias a Dios. Desde ese momento e influida mágicamente por algo hermoso y profundo que leí, "LAS NAVIDADES" pasaron a ser: "LA NAVIDAD" (de "Natividad", "Nacimiento"...) ¡Es curioso como cambió todo modificando un plural!
Fiestas que me resultaban insoportables pasaron a ser momentos vividos con intensidad y reflexión. LA NAVIDAD SE CONVIRTIÓ PARA MÍ EN LA BENDITA ÉPOCA DE LOS COMIENZOS... en un "VOLVER A EMPEZAR ALGO NUEVO...EN UN RENACIMIENTO: "ALIQUID NOVI" ;=))
Así como el Niño Jesús nace cada año en nuestros corazones, nosotros podemos aprovechar esta cada vez más creciente Luz del Solsticio Hiemal para "VOLVER A NACER", se trata de concedernos otra oportunidad y renovar toda la negatividad que van acumulando nuestras almas.
Un fuerte abrazo, querido Sagc y felices días de Adviento...¡Me alegra que te guste LA NAVIDAD!"
Navegantes, soy consciente de que nuestros sentimientos son libres y de que no podemos sentir lo que desde fuera nos viene, a veces, como una imposición. Pero esa misma libertad es la que nuestras Almas pueden aprovechar para sobrevolar muy por encima de las ridículas obligaciones sociales de nuestra época carente de valores. Ridículas obligaciones que, por supuesto, ya no son ni tradiciones ni nada que se le parezca. Las costumbres y rituales carentes de valores, que ya no se viven con el corazón, se convierten en los sempiternos, tediosos y aburridos tópicos navideños...
Sería muy lindo cambiar el enfurruñamiento por el brillo de ilusión de los ojos de mi "pequeño Oscar" e intentar mirar esta Navidad con otro talante... Pensar en los proyectos nuevos y en lo que aún queda por hacer y vivir...Pasar la Nochebuena con nuestros padres como si fuera única y especial, ¡quién sabe la próxima Navidad, cada momento es único, precioso e irrepetible!... Cambiar los tediosos compromisos en forma de regalos por la alegría y el disfrute de las cosas sencillas y pequeñas como el compartir momentos mágicos que raramente se vuelven a repetir el resto del año...
También es cierto que no sólo se puede renacer en Navidad, hay personas que lo llevan a cabo cada mañana, cuando empiezan su día... Pero quizás en Navidad y auspiciados por el momento del año en que concurre y se celebra, podría ser un momento muy propicio para hacerlo de una forma más lúcida y responsable...
Quiero pensar que hay más ángeles que nos van a ayudar a conseguirlo que demonios que pretenden acabar con todo lo que tenga que ver con la fuerza de los valores y con el Amor.


Y ahora, mis queridos Navegantes de mares de letras...¿os apetece vivir esta Navidad con "otros ojos"?, ¿os apetece dar la mano a "mi Oscar" y adentraros, como Mireya, en su magia?...¿os apetece VOLVER A COMENZAR?


OS DESEO, CON TODO MI CORAZÓN, QUE DISFRUTÉIS LA MEJOR NAVIDAD DE VUESTRA VIDA.


LES QUIERO NAVEGANTES, QUE TENGÁIS UN BUEN DOMINGO DE ADVIENTO.

viernes 4 de diciembre de 2009

SÁBADOS LITERARIOS DE MERCEDES: "CUENTO DE NAVIDAD"



EN EL CORAZÓN

Se daba los últimos retoques delante del espejo, lista para poner morritos y ojitos al chico-monumento con el que había quedado. Un pegote de rímel salió disparado del cepillito, apareció una mueca de disgusto en su infantil rostro al escuchar el grito de su madre desde el otro extremo de la casa:
─ ¡Mireya, ve colocando el belén con tu hermano, encima de la mesa están las cajas con todas las figuritas!
─ ¿Pero tiene qué ser precisamente ahora? ¡Mierda!,
¡todos los años el mismo rollo!─ masculló entre dientes.
Su hermano Oscar, de dos años, iba dando brinquitos de satisfacción por el pasillo: “Miella, Miella… pone nene sus con nene… Miella…”, y al verle trotar con aquella alegría comprendió que no tenía escapatoria. Le cogió de la mano mientras con la otra se quitaba algunos restos de carmín como si con ello pretendiera borrar también todos los sueños de aquella tarde. Oscar lo celebraba con risotadas que dejaban escapar su baba por las comisuras con restos del chocolate de la merienda. Revolvía entre las cajas y emitía grititos de placer cada vez que encontraba algo colorido y brillante. Mireya iba separando con manos perezosas todos los accesorios y figuritas. Dispuso en el centro, alrededor del musgo y de las pequeñas piedras de río, el trocito de establo que hacía de portal. Oscar palmoteaba y gemía de impaciencia: “Miella, ten a nene sus…”. Con un fulgor especial en sus ojillos, Oscar le entregó al Niño Jesús, que yacía en su pesebre de madera y pajitas en actitud de gran abrazo y apertura al mundo. Mireya le observaba embelesada cuando, de pronto, todo a su alrededor se oscureció. Sintió como un viento gélido rozaba sus mejillas y aturdida se dio cuenta de que en sus brazos tenía ahora un pesebre de verdad, tamaño natural, con un precioso bebé de intensos ojos azules que le miraba con dulzura.


─ ¡Jovencita! ¿Es qué quieres llevarte a nuestro hijo? ─le inquirió un señor con abundante barba morena y un recio cayado.
─ ¡Oh… yo no…! ─Mireya, todavía confundida, dejó el pesebre cerca de la serena Virgen que resplandecía nimbada por una luz especial. Extasiada con la calidez de su plácido manto azul le preguntó: ─Pero… ¿estoy soñando que estoy en el aburrido portal de Belén… o está pasando de verdad?
─Querida Mireya, pasa de verdad cada año…, cuando volvéis a encontrar aquella ilusión desterrada en la mirada de los más pequeños… Entonces el Niño Jesús y el Sol nacen cada solsticio en vuestros corazones… y en algunos permanece como una llama inspiradora de
Amor ─le contestó la Virgen sin dejar de acunar el pesebre con tanta delicadeza y ternura que algo súbito le llevó a comprender, sin necesidad de palabras, por qué se decía que la Virgen era la Madre de todos.

Había odiado durante años la Navidad, ese enervado sentimiento de fiesta diaria, la sonrisa fingida de la tía Pili y las insoportables bromas del tío Paco el día de Nochebuena… Y eso acababa de cambiar para siempre; miró hacia delante y allí estaba su madre, otra vez en la sala de estar, partiendo una tableta de turrón de chocolate mientras Oscar le tiraba con insistencia de su tibia bata azul. Corrió a abrazarles, lo deseaba más que nunca.


Villalba 1 de diciembre de 2009


(*) Esta es mi contribución a los "Sábados Literarios de Mercedes". Este mes conduce el bus bloggero-navideño la propia creadora de esta divertida idea: Mercedes Martín Alfaya. Puedes leer más Cuentos de Navidad buscando los enlaces de los viajeros en su BLOG: PASEOS POR EL ALAMBRE.

miércoles 2 de diciembre de 2009

MI ETERNA GRATITUD, NAVEGANTES ...


QUERIDOS NAVEGANTES:

Os agradezco con toda mi alma vuestras cálidas felicitaciones de cumpleaños y vuestras constantes muestras de cariño. Con todos vosotros al lado, os puedo asegurar que este ha sido, sin duda, uno de los mejores cumpleaños de mi vida.
También la salud ha mejorado un poquito, sobre todo porque llevo a rajatabla el tiempo que paso delante de esta pantallita ;=).

GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE AHÍ... ¡¡ SOIS LOS MEJORES !!